Mensaje de Arthur Miller
En lo que se refiere a mis opiniones sobre este tema, pienso que la tortura y el asesinato son delitos de la mayor gravedad, y simplemente por ser cometidos por hombres uniformados que sirven a un gobierno no se castigan. Un uniforme no es una licencia para matar o dañar a las personas.
La situación sudafricana es, de momento, la más evidente en los procesos que se están realizando o que van a iniciarse por estos delitos. Las situaciones en Ruanda, Argentina, Chile, Alemania del Este... también me vienen a la mente. En los Estados Unidos, el gobierno del Estado de Mississippi ordenó y llevó a cabo en los años sesenta una serie de asesinatos de luchadores por los derechos civiles cuyas pruebas han salido recientemente a la luz. Sólo en los últimos meses, diversos oficiales del Departamento de Policía de Nueva York han sido acusados de torturar a un emigrante haitiano, y así sucesivamente.
Si no se emprende alguna acción contra tales criminales por miedo a dañar a oficiales del ejército o de la policía, la posibilidad de que tales crímenes se repitan sigue siendo la misma. La seguridad pública, por no hablar de su conciencia, sigue en peligro si no se hace nada por reafirmar el concepto de igualdad judicial en la sociedad, sin tener en cuenta quiénes puedan ser los culpables o cuáles fueran o sean su rango y posición.
© Arthur Miller
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